La grandeza de adulterar el papel en blanco...

lunes 24 de marzo de 2008

Inevitable


Últimamente no puedo dejar de hacerme preguntas a todas horas y sobre todo. Hasta acerca de las cosas más insignificantes. En todo veo un motivo para preguntarme a mí misma y a los demás.

Me atormenta. No me gusta. No me gusto así.

¿Por qué lo hago?

No lo puedo evitar, eso está clro. Entonces, dos opciones, de nuevo:

a) Morderme la lengua y quedarme con las ganas de preguntar. Peligroso, que me conozco y canalizo de forma desafortunada casi siempre.

b) Pregunto cada vez que una cuestión se me viene a la mente, aun a riesgo de que se harten de mí y me manden a la mierda.


Ay, no sé qué hacer.

3 comentarios:

cactus girl dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
divagaciones arantxistas dijo...

Pues nada, me la jugaré.
Cactus, no es justo. Tú lees mi blog y yo no puedo leer el tuyo. Qué mal, no?

take it easy dijo...

Tienes razón.Abriré las compuertas otra vez, que las cerré el otro día en un arrebato de " jopeta!, me enfado! pues ahora no lo lee nadie!"...Tontunas vacacionales serán...
Besitos tesorete.
Cactus G.